Me apetece reir, me apetece saltar, me apetece vivir, me apetece soñar, me apetece escribir y sentir, me apetece ser feliz...

Una vida es un tesoro, quien tiene un tesoro es rico y afortunado. Entonces, todos somos ricos y afortunados, todos tenemos una vida, apreciemosla. ¿Nunca nadie se ha parado a pensar que todo esto es una casualidad? Por casualidad vivimos, por casualidad amamos, por casualidad somos humanos...  ¿por qué hemos de encerrarnos?. Sí, encerrarnos en una casa, en vez de salir al campo; encerrarnos en un problema, en vez de solucionarlo; encerrarnos en nosotros mismos, en vez de relacionarnos. La vida es un don por el cual hay que sentirse afortunado y en un delirio, en una locura que de pronto me ha alcanzado os digo amigos mios que este precioso don hay que aprovecharlo.